jueves, 8 de junio de 2017

PUCALLPA

Dicen que nunca debes decir nunca, yo lo hice y el cielo me escupió. Esta vez fui Pucallpa con mi mamá y en BUS y mis malas experiencias siempre pasan en los buses, para llegar a nuestro destino son aproximadamente 18 horas si es que el chofer va a un paso seguro y no corriendo como acostumbran (las empresas mas seguras son Transmar o León de Huánuco). Casi faltando 4 horas para llegar se bajo una llanta, así que tuvimos que parar una hora en medio de la nada, menos mal ya nos encontrábamos en ceja de selva por lo cual el clima estaba hermoso. Para nuestra buena suerte, había una cascada cerca a donde habíamos parado, mi mama como siempre saca el lado bueno a todo lo malo que podría pasar admiro mucho su positivismo.
Para esto ya me había comido unas buenas barras de chocolate seguido por unos caramelitos de limón buenos para el mal de altura (aunque esa fue la excusa para comer el chocolate) ya me encontraba con energía sin mencionar que de solo ver plantación y arboles por todos lados te llena de una vibra positiva al máximo. Llegaron a arreglar el bus y el viaje continuo, llegando a Pucallpa nos encontramos con algunos familiares los cuales se pusieron felices de vernos. Como nos quedaríamos pocos días mi mamá aprovechó en visitar todo, primero fuimos al lago de Yarinacocha ahí mismo un bote nos llevo a la ¨Isla del amor¨, dentro de la isla había un pequeño zoológico, al entrar un mono que nos dio la bienvenida robándonos un plátano que teníamos en nuestra reserva de alimentos, tambien una serpiente menos este si estaba encerrado sino nos robaba la vida . Nos metimos a la laguna también, bueno yo tarde una hora mas o menos hasta que mi mama me convenció que no saldría ninguna anaconda.
Comimos de todo desde plátano maduro hasta cecina con su refresco de aguajina bien helada! No olvidare aquel viaje.
Aquí una foto de la parada improvisada que tuvimos que hacer en medio de la nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario